Historia
El Grupo de Montañeros Vetusta se fundó en Oviedo el 24 de marzo de 1943 a iniciativa de 39 entusiastas que deseaban impulsar la práctica del montañismo. Comenzó entonces una larga historia, íntimamente relacionada con la del montañismo asturiano y plagada de acontecimientos y personajes relevantes.
Cronología
Corrían los difíciles tiempos de la posguerra y los montañeros asturianos que antes de aquella lamentable etapa habían formado parte de grupos que luego fueron disueltos, comenzaban a moverse intentando crear nuevas asociaciones. Así lo hicieron en Oviedo un grupo de entusiastas y experimentados deportistas, muchos de los cuales habían pertenecido a la Sección de Montaña del Orfeón Ovetense, fundado en 1885. Entre éstos cabe destacar a Julián Martín y Horacio Rivero, los dos primeros ovetenses que lograron coronar la cima del Urriellu; el primero lo hizo el 5 de agosto de 1935 y el segundo el 19 de octubre de 1942.
Otros socios fundadores procedían del Grupo Scout “Los Exploradores”, al que, al parecer, perteneció Luis Fernández «Cuco», montañero ovetense que el 2 de septiembre de 1928 se convirtió en la primera víctima del Urriellu. Varios más habían sido miembros de la Sección de Montaña del Ateneo Popular de Oviedo, que operaba bajo la denominación de Sociedad Alpinista Naranjo de Bulnes, otros de la Sociedad Peñaubiña y alguno más había pertenecido al grupo denominado Sociedad Doce Alpinistas.
En resumen, de estas extintas organizaciones es de donde surgieron la mayoría de los miembros fundadores del Grupo de Montañeros Vetusta, constituido formalmente el 24 de marzo de 1943 a partir de una idea surgida el 15 de noviembre de 1942, durante el homenaje que los montañeros ovetenses rindieron a Horacio Rivero por haber conquistado el Urriellu. Cuatro meses después de aquella histórica reunión, nuestro Grupo se convertía en una realidad.
Además de los mencionados Horacio Rivero y Julián Martín Arroyo, de él formaban parte montañeros de trayectoria tan destacada como Francisco Alonso García, Ramón Martínez Fernández, Juan José Collado Solís y Francisco Ruiz-Tilve.
Tras diferentes y suponemos que complicadas gestiones ante los estamentos oficiales, fundamentalmente la Federación Española de Montañismo (FEM), cuentan las crónicas que el miércoles 24 de marzo de 1943, a las siete y media de la tarde, en el Salón Babel de Oviedo, con asistencia de 39 montañeros, se celebró la primera Junta General del “Grupo Vetusta”.
El Secretario de la Mesa leyó los nombres de los socios que iban a formar la Junta Directiva, aprobada previamente por la FEM, y aquella quedó constituida de la siguiente forma: Presidente, D. Francisco Alonso García; Vicepresidente, D. Juan José Collado Solís; Secretario, D. Ramón Martínez Fernández; Vicesecretario, D. Jaime Peón Vega; Tesorero, D. Horacio Rivero Álvarez; Vocales, D. Juan Luis Cabal Valero, D. Antonio Fernández Tuñón y D. Francisco Ruiz Tilve.
Así se formalizó la existencia de nuestro Grupo, constituido inicialmente por 39 montañeros, a los que muy pronto se añadirían muchos más, procedentes en gran parte de sociedades anteriores a la guerra. La mayoría llegaban con una importante experiencia montañera, como era el caso de los antes mencionados Julián Martín y Horacio Rivero.
Al primero, longevo socio del Vetusta (lo fue hasta su fallecimiento), le cabe el honor de haber participado en la colocación de una imagen de la Santina en la cima. En cuanto a Horacio Rivero, su nombre y su amor por los Picos de Europa aún perduran en la vieja inscripción del gran bloque que da nombre a la Vega la Piedra: “Horacio Rivero – Amó los Picos de Europa – +VI-XII-MCMXLVII”.
Aquel primer año transcurrió en medio de la ilusión y el entusiasmo: se estrenó local social, se organizaron excursiones montañeras y turísticas, se elaboraron las bases para actividades como el Concurso de Altura de 15.000 metros, se hicieron viajes a la nieve, etc. La primera excursión colectiva del grupo recién formado tuvo lugar el 27 de junio y fue al Mirador del Fito; a ella asistieron 84 personas.
Posteriormente, el 1 de agosto, el destino fue la Vega de Enol, con motivo de la asistencia a la Fiesta de los Pastores. El 4 de septiembre, 32 montañeros del Vetusta se dirigieron a Poncebos para continuar al día siguiente hasta la base del Naranjo de Bulnes, cumbre que dos de ellos lograron escalar.
En la base del Urriellu coincidieron con tres montañeros de Cangas de Onís, y de aquel encuentro surgió el establecimiento en esa localidad de una filial del Vetusta, de la que dos años más tarde nacería el Grupo Peñasanta. Por la misma época se constituyó una segunda filial en Pola de Laviana.
En julio, por fin, se dispuso de un local social en el nº 2 de la calle Melquíades Álvarez. De cara al invierno, el Grupo se adhirió a la Federación Española de Esquí, organizando en las pistas de Pajares, los días 19 y 26 de diciembre, pruebas sociales de Fondo, Descenso, Habilidad y Relevos.
Se cierra el ejercicio con 334 socios, sin contar dos bajas, y una liquidación presupuestaria de 12.459,70 ptas. de ingresos y 12.125,95 ptas. de gastos. Se editaron siete circulares informativas y en la última, en noviembre, aparece una reseña agradeciendo a la Sociedad Peñaubiña, en la persona del directivo D. Tomás Cerra, ahora socio de Vetusta, la donación de material para las actividades sociales.
En esta misma circular también se da cuenta de la visita a nuestro local social del ilustre Socio de Honor, Alfonso Martínez, Guía Oficial de los Picos de Europa, así como de las actividades realizadas por los socios en el mes anterior. Esta lista, que incluye marchas y ascensiones por los Picos de Europa, el Macizo de Ubiña y otras zonas, revela que José Ramón Lueje, personaje central de la historia del montañismo asturiano, era por aquella época un activo miembro del Grupo Vetusta.
Durante el año 1944 se publicaron las Bases para un concurso de montaña denominado “Cien Montes” y para el Concurso de Altura de 20.000 metros, permaneciendo como de segunda categoría el de 15.000 metros, ambos aprobados por la FEM. Asimismo, socios del Grupo participaron en diferentes pruebas de los Campeonatos Interregionales de Esquí, obteniendo varios trofeos.
Con motivo del primer aniversario de la fundación del Grupo, se organizaron diversos actos. Entre ellos cabe destacar el Primer Concurso-Exposición de Fotografías, al que fueron enviadas unas 300 imágenes desde localidades de Asturias y otras regiones españolas.
En lo referente a la actividad montañera, y pese a que muchas excursiones programadas no pudieron realizarse por la escasez de carburante y neumáticos, se ascendió a Peña Ubiña, se participó en la Fiesta de los Pastores en Vega de Enol, se realizaron actividades en Cangas del Narcea y se repitió la excursión al Mirador del Fito.
Un evento destacado fue la Primera Fiesta Montañera, celebrada en el Naranco el 7 de mayo con motivo del primer aniversario del Grupo. A ella asistieron representantes de los grupos Pico Polio (Mieres) y Pico Agudo (Ablaña), así como aficionados de Gijón, Mieres, Pola de Lena, Ujo, Pola de Laviana, Cangas de Onís y Pajares del Puerto.
Durante la fiesta se rindió homenaje al socio D. Jesús Suárez “Valgrande”, por haberse proclamado campeón de España en pruebas de Fondo en esquí, y se registraron las ascensiones al Urriellu de varios socios.
Otras actividades del Vetusta incluyeron la colaboración en la IV Subida ciclista al Naranco y en la III Prueba de Cros “Vuelta a Oviedo”. Empieza a ser habitual que los socios colaboren en las circulares con artículos sobre montaña; en la de diciembre apareció un escrito de José Ramón Lueje relatando una excursión a Peña Prieta y el Espigüete.
El año concluyó con un movimiento de 147 altas y 78 bajas, finalizando con 403 socios y una liquidación de 20.542,85 ptas. de ingresos y 20.487,75 ptas. de gastos.
Este fue un año especialmente castigado por la escasez de recursos, que provocó grandes dificultades para los desplazamientos en autobús. Estas limitaciones impidieron realizar muchas de las actividades programadas, especialmente las relacionadas con los deportes de invierno.
En el primer semestre se nombró una nueva Junta Directiva, presidida en esta ocasión por D. Jesús Quintanal y Ruiz de Mendarrozqueta, quien mantendría el cargo durante los siguientes diez años. La Junta se completó con:
D. Francisco Ruiz Tilve, Vicepresidente
D. Horacio Rivero Álvarez, Secretario
D. Luis Rodríguez Arana, Vicesecretario
D. Amable Zuazua Artamendi, Tesorero
D. Eduardo Feleches Peláez, Bibliotecario
D. Juan José Collado Solís, D. Juan Luis Cabal Valero, D. Antonio Fernández Tuñón y D. Carlos Montes Bicechiz, Vocales
Ese año se produjo un hecho clave para la historia del montañismo asturiano: el 16 de septiembre se reabrió el Refugio de Vega Redonda tras su restauración. Por mandato de la FEM, nuestro Grupo fue el encargado de organizar los actos, que contaron con la presencia de numerosas personalidades y montañeros.
Entre los asistentes destacaron:
D. Julián Delgado Úbeda, Presidente de la FEM
Representantes de la Real Sociedad Española de Alpinismo Peñalara (Madrid)
El Presidente de la Federación Vasca, Sr. Sopeña, acompañado por miembros del Club Deportivo de Bilbao
El Alcalde de Cangas de Onís, Sr. Capitel
Representantes del Grupo Cultura Covadonga de Gijón
Montañeros de Laviana, Cangas de Onís, Mieres, Ujo, entre otros
El Canónigo de la Basílica de Covadonga, D. Martín Andreu, ofició misa y bendijo el refugio. De forma simultánea, en la Torre de Santa María se colocó una imagen de la Santina.
Posteriormente, en la Vega de Enol, se nombró a D. José Remis como Guía de la Montaña de Covadonga, y se proclamó oficialmente la constitución de dos nuevos grupos de montaña:
“Peña Santa” (Cangas de Onís)
“Pico Agudo” (Mieres)
Otra noticia destacada de finales de año fue que el socio Julián Martín había completado sus 100 montes.
El ejercicio concluyó con 62 altas y 118 bajas, principalmente debido a la escasez de excursiones por la carestía de la vida. El Grupo cerró el año con 347 socios activos y una liquidación de 18.541,05 ptas. de ingresos y 18.212,65 ptas. de gastos.
A pesar de las dificultades, los socios continuaron realizando excursiones por su cuenta, relatadas después en las circulares. Un ejemplo significativo narra una salida de Semana Santa a San Isidro, en la que partieron a pie desde Collanzo y, ese mismo día, ascendieron al Pico Torres, testimonio claro de la dureza de las aproximaciones en aquella época.
Según cuentan las crónicas, el año 1945 se despidió con una multitudinaria excursión a La Magdalena (Monsacro), celebrada el 30 de diciembre. Aquel día despejado permitió disfrutar de unas vistas magníficas, aunque llamó especialmente la atención un detalle: la “túnica negra” que cubría la torre de la Catedral, probablemente relacionada con las reparaciones tras la guerra civil. Las crónicas también mencionan un animadísimo baile de Nochevieja en el Salón La Granja, con las tradicionales uvas y diversos regalos aportados por socios y firmas colaboradoras.
Durante 1946, continuaron las dificultades con el transporte en autobús, ya que el combustible había alcanzado un precio elevadísimo para la época: 8,60 ptas/km. Las condiciones de viaje eran muy precarias. Se relata, por ejemplo, una excursión a Valgrande (Pajares) en la que los montañeros tuvieron que viajar en tren hasta Puente de los Fierros y continuar después en una camioneta abierta y sin asientos, soportando las inclemencias meteorológicas. Aun así, se realizaron siete excursiones con un total de 171 participantes.
Los días 23 y 24 de febrero se celebraron en Pajares las pruebas de Fondo, Descenso y Habilidad, destacando la participación del olímpico Jesús Suárez (Chus Valgrande) y de otros socios. En marzo se reunió la Comisión de Montaña para clasificar los Concursos de Altura «20.000 metros» y «Cien Montes», cuyos premios se entregarían durante la Fiesta de Aniversario de mayo. También se convocó el II Concurso de Fotografía y se publicaron sus normas y premios.
En abril, la F.E.M. concedió la Medalla Plateada al Mérito Deportivo al Presidente del Grupo, D. Jesús Quintanal, y se celebró la Junta General de Socios. En el acta figura una felicitación promovida por Julián Martín por la excelente organización de los actos de reinauguración del Refugio de Vega Redonda el año anterior. En mayo se entregaron los trofeos de los concursos previamente convocados.
Los meses de primavera y verano transcurrieron con numerosas actividades montañeras, tanto colectivas como de pequeños grupos. En julio se publicó la 2ª Revista Extraordinaria (circular nº 30), que incluía artículos, crónicas y el fallo del Jurado del II Concurso-Exposición de Fotografía en sus distintas categorías: Artística de Montaña, General Artística, Documental de Montaña y Premios Especiales.
El 17 de septiembre tuvo lugar la escalada al Urriellu realizada por Julián Martín y Miguel “Ysa”, acompañados por los hermanos Martínez como guías. Era la segunda ascensión de Julián Martín, quien ya había coronado la cima el 5 de agosto de 1935 como miembro del Orfeón Ovetense, predecesor del Vetusta. El 29 de septiembre se celebró la II Marcha Regulada de Montaña “Vuelta a Oviedo”, con un recorrido de unos 30 km por parejas.
En octubre, se convocó a los montañeros para participar en la ascensión a la Torre de Santa María de Enol, prevista para el día 12, en recuerdo de la reinauguración del Refugio de Vega Redonda y coincidiendo con la entonces llamada Fiesta de la Raza.
El año se completó con nuevas excursiones colectivas, la preparación de la temporada de esquí y las celebraciones de fin de año, que incluyeron una salida a La Mostayal con participación de montañeros de Oviedo, Gijón, Mieres, Laviana y Lena, y la tradicional fiesta en el Salón de La Granja.
En el ámbito económico, Tesorería cerró el ejercicio con ingresos totales de 14.980,10 pesetas y un superávit de 274,55 pesetas. Tras registrarse 83 altas y 101 bajas, el Grupo finalizó el año con 329 socios activos.

